Cubetas de huevos con residuos de clavel

 
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BOGOTÁ D. C., 16 de julio de 2018 — Agencia de Noticias UN-

Teniendo en cuenta que cada día la industria del clavel produce una cantidad estimada en 100 toneladas de residuos, se esperaría que el proyecto adelantado por once estudiantes Diseño Industrial, a partir de la idea original del profesor Luis Eduardo González, de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), contribuya a realizar un proceso de reciclaje más eficiente que la elaboración de compost.

Además, es importante tener en cuenta que la mayor parte de la materia prima empleada para la producción de cartón es importada, y también, cada vez se realizan más esfuerzos para encontrar sustitutos a los empaques y envases de icopor.

Con tal propósito se evaluaron 10 tipos de formulaciones, según la composición de fibra vegetal y el tipo de productos aglutinantes empleados, cartón plegadizo y papel periódico.

Como resultado de este análisis se encontró que se trata de un material fácil de producir, junto con cualidades de flexibilidad y rigidez que lo hacen ideal para desarrollar diversos tipos de empaques y recipientes.

Según el estudiante Juan David Torres, la fibra vegetal no es impermeable, pero tal característica se consiguió gracias al uso de aditamentos como parafina.

Pulpa de empaques y tallos de clavel

La fabricación de los empaques inicia con un proceso de reducción en el que cada uno de los distintos papeles debe picarse y molerse, para generar un tipo de pulpa que deberá permanecer en reposo durante un una hora.

Para el caso de los desechos de claveles, el proyecto aprovechó los tallos, los cuales fueron molidos y mezclados con la pulpa. De esta manera se inicia un proceso químico que incluye la adición de cloro, entre otras sustancias, para darle al producto final mayor resistencia a bacterias y humedad, junto con su posterior compactación.

Transcurrida media hora el material obtenido pasa por una termoformadora para darle forma por acción del calor a moldes u otros productos. De hecho, se ejerce presión sobre el material a una temperatura de entre los 110 y 130 °C.

El estudiante Torres precisa que hasta el momento se ha trabajado con formas estándar, que pueden ser manejadas como embalajes reutilizables para alimentos. El objetivo final es producir cubetas para huevos.

Se espera que en fases posteriores se desarrollen estructuras que sirvan como recubrimientos, materiales de construcción e insumos para maquetación de prototipos.

Con tal propósito se tiene previsto que durante el segundo semestre del presente año se realicen pruebas relacionadas con esfuerzo, flexión y resistencia a la humedad, impacto y apilamiento, con el objetivo de hacer más amplio el actual potencial de este tipo de desechos.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

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