Identifican particularidades de abejas sin aguijón para preservarlas

 
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MEDELLÍN, 04 de junio de 2018 — Agencia de Noticias UN-

Este y otros aspectos se establecieron en el análisis del comportamiento de estos insectos, que cumplen funciones de polinización en bosques tropicales, con el fin de generar estrategias de conservación, ya que se encuentran en riesgo de extinción. 

Por medio de dicho estudio también se definió el rango de edades en una colonia y se espera identificar los microorganismos presentes en los intestinos de estos insectos.

Las abejas angelitas, que se adaptan fácilmente a ecosistemas tropicales y rurales, tienen una forma particular de interactuar: trabajan en castas con una sola reina, a diferencia de las melíferas, que lo hacen con más de dos.

Actualmente no hay generación de conocimiento acerca de las angelitas, aunque son similares a las melíferas comunes, sobre las que sí se han realizado estudios de comportamiento y de microorganismos.

Esta razón motivó la investigación de Miller Aly Vallejo Ortiz, estudiante de Entomología de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Medellín, quien analizó ambos aspectos en el campus El Volador de la Institución.

Colmenas en observación

Para realizar el estudio, una colmena fue pasada a otra de observación, donde se le midió la temperatura y la humedad mediante un dispositivo denominado datalogger, con el que se tomaron datos cada diez minutos durante dos meses.

Cuando las abejas se adaptaron al lugar fueron trasladadas a una caja modular con tres compartimientos: en uno se ubicó el nido; en otro, los que tenían abejas próximas a emerger, y en el último se ubicaron la entrada y los potes de almacenamiento de comida. En seguida se hizo el marcaje durante cerca de 35 días y se analizaron sus labores por periodos de ocho horas.

Después de observar la colonia se identificaron cinco grupos, sus rangos de edad y los tiempos en los que desarrollaban las actividades, detalla el investigador.

Por ejemplo, entre los días 2 y 9, el grupo 1 de angelitas permanecía en el nido realizando actividades como caminar alrededor de este y masticar resina. Entre los días 10 y 13 el grupo 2 almacenaba la comida en los potes e inspeccionaban las celdas de cría.

Entre los días 14 y 22, el grupo 3 se dedicó a construir otro pote de alimentación, ingresar a este y compactar el polen. Y durante los días 23 y 31 el grupo 4 inspeccionó y preparó celdas de cría antes de la postura de huevos por parte de la abeja reina.

Finalmente, el grupo 5, compuesto por abejas forrajeras, desempeñó funciones de suministro de alimento (polen) a la colmena.

Aunque se evidenciaron estas tareas específicas, “hay casos extremos, como por ejemplo que se debilite la colmena, lo que generalmente se da en épocas de invierno, cuando las obreras realizan todas las actividades sin importar la edad”, explica el investigador.

El estudio realiza un aporte importante, ya que “entre más claras se tengan la biología y la etología de estas abejas, más fuertes serán las estrategias para agilizar su conservación, ya que la extinción masiva es una realidad”, agrega.

Análisis de microorganismos

Los microorganismos desempeñan un rol fundamental para la manutención de la miel y del polen. Asimismo ayudan a que las abejas se mantengan saludables y con una buena digestión, explica el investigador Vallejo Ortiz.

Con base en esa información se hizo un aislamiento de microorganismos de abejas reinas y obreras. Tras la investigación se hallaron similitudes entre ambas, aun en diferentes edades, a diferencia de lo que sucede en abejas melíferas, en las que sí se han identificado variaciones de microorganismos.

Una de las causas que explica este fenómeno es el nivel de carga proteica que requieren las reinas para poner los huevos en las celdas de cría, como se notó en el estudio, que encontró en ellas mayor abundancia de microorganismos.

El investigador Vallejo Ortiz afirma que sin microorganismos es muy difícil que una colmena prospere, por lo que la interacción entre ambos es indispensable para fortalecer el nido.

En ese sentido, “los resultados son interesantes porque dan la base para entender cómo se mueven e interactúan los microorganismos dentro del nido; con ello determinamos otras funciones que realizan y que ayudan a defender el nido contra aquellos nocivos externos”, enfatiza.

Lo que sigue es indagar por su función específica y si están implicados en la salud de la especie, en la limpieza del nido o en el almacenamiento de la comida.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

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