Cortador de bagazo de caña haría más eficiente la combustión

 
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BOGOTÁ D. C., 01 de diciembre de 2017 — Agencia de Noticias UN-

Rubén Darío Becerra, estudiante de Ingeniería Mecánica de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Bogotá, explica que los trozos de bagazo que resultan del proceso de producción pueden llegar a medir hasta dos metros, por eso actualmente es almacenado sin ningún orden. Con esta máquina, el bagazo sería más óptimo energéticamente, portable, con ánimo de lucro y amigable con el medioambiente.El prototipo de la máquina incluye un motor en la parte inferior, el bagazo debe ser ingresado por la parte superior, entra en contacto con las cuchillas y es expulsado cortado en pequeños trozos que miden entre 13 y 19 milímetros.

Llegar a este diseño del cortador requirió de un trabajo detallado para hallar la energía de corte adecuada, se tuvo en cuenta la humedad del bagazo, el ángulo del filo para el corte y la velocidad del corte, ya que de esto depende que los trozos cortados puedan ser un combustible natural útil para producir vapor en los trapiches de forma eficiente.

Carlos Osorio, estudiante de Ingeniería Mecánica de la U.N., añade que el bagazo se deja secar y es utilizado en la siguiente molienda como combustible; sin embargo, al ser amontonado, no se seca adecuadamente por lo que al momento de usarlo para combustión hace que el proceso tarde más tiempo o que no se lleve a cabo de forma adecuada.

“Si no se tiene control de la energía que se introduce en la caldera, es probable que el bagazo esté húmedo, no se esté quemando correctamente y no genere el calor necesario, o si está seco produce más calor del que debería”, detalla el estudiante Osorio.

Debido a esto, los estudiantes calcularon cuál es el porcentaje de humedad apropiado que debe tener el bagazo para que sea cortado por la máquina. Usualmente este residuo tiene un 50 % de contenido de agua y se encontró que para ser cortado es necesario que tenga un 40 %, es decir que solo se requiere secar el 10 % para que sea procesado.

Para definir la cuchilla apropiada se probó con tres filos diferentes, evidenciando que el filo más óptimo es de 20 grados, ya que permite un corte parejo.

Esta innovación fue pensada para hacer un aporte social a los trapiches de Cundinamarca que generan un volumen de 30 toneladas de bagazo por semana. “Para procesar toda esta cantidad de residuo solo se necesita una máquina de medio caballo de fuerza, que mide menos de tres por tres metros, funciona con un motor, puede ser transportado por una persona y es económica”, precisó el estudiante Becerra.

La estudiante María Calderón, de Ingeniería Mecánica, también formó parte del proyecto que se vislumbra como una gran oportunidad de negocio ya que, además del diseño, la manufactura de una máquina puede costar alrededor de tres millones de pesos.

Este proyecto forma parte de los desarrollos hechos por estudiantes de la materia de Proyecto Aplicado de Ingeniería (PAI). El profesor Nelson Arzola, coordinador del Laboratorio de Diseño de Máquinas y Prototipos de la U.N., añade que este cortador ayudaría al sector panelero para dar valor agregado a algo que se considera un residuo y hace parte de un proyecto mayor en el que se puede compactar el bagazo y generar briquetas, que son biocombustibles para generar calor utilizado en estufas, chimeneas, salamandras, hornos y calderas.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

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