Arhuacos innovan producción de cachamas y bocachicos

 
facebooktwittergoogle_plusmail

BOGOTÁ D. C., 14 de febrero de 2017 — Agencia de Noticias UN-

Se trata de suplementos alimenticios artesanales producidos por la comunidad de Jimain –uno de los asentamientos del resguardo arhuaco ubicado entre Pueblo Bello y Valledupar– para desarrollar el cultivo de cachamas y bocachicos, actividad que forma parte de un proyecto de innovación social financiado por el Fondo Nacional de Extensión Solidaria de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.).Además, el agua reemplazada del estanque no se desecha sino que se usa para regar la huerta. Así, la agricultura se complementa con la piscicultura beneficiando, al final, a toda la comunidad.

De esta manera no hace falta comprar alimentos balanceados industriales y se están potenciando los recursos propios de la zona, destaca Juan Carlos Durán, zootecnista arhuaco egresado de la U.N. y coordinador del proyecto “Producción sostenible de alimentos mediante el Sistema de Agro Acuicultura Integrada (SAAI)”, a cargo de la Dirección Nacional de Extensión, Innovación y Propiedad Intelectual de la Institución.

Uno de los objetivos del proyecto es promover la seguridad alimentaria en el resguardo para que sus habitantes no dependan de insumos externos en la producción de su propio alimento.

Contra la desnutrición infantil

Otra de las metas principales es mitigar la desnutrición infantil: “la raíz de este problema es que no estamos produciendo lo que consumimos. Ahora se encuentran alimentos ricos en carbohidratos como yuca, plátano, ñame, malanga y arroz. Sin embargo, a esta dieta le falta la proteína animal, por lo cual nos enfocamos en la producción del pescado”, explica el zootecnista Durán.

Cabe resaltar que el pescado, entre otros beneficios, aporta ácidos grasos que favorecen el desarrollo neurológico de las personas, en especial de los niños, comenta Leidy Rosario Lemus, estudiante del pregrado de Nutrición y Dietética de la U.N. e integrante del proyecto de Innovación Social.

“Luego de unos meses de instalado el sistema productivo se ha verificado que es viable. La comunidad se ha involucrado de manera participativa en las diferentes actividades, y se espera tener la primera cosecha en marzo”, explica la profesora Adriana Patricia Muñoz, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la U.N. y directora del proyecto.

La idea del SAAI es aprovechar al máximo los recursos y generar conexiones entre las fases de producción, metodología avalada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y que encaja en la cultura arhuaca, advierte Juan Carlos Durán, quien actualmente adelanta la Maestría en Producción Animal en la U.N.

Semilleros innovadores

Otra de las novedades más importantes es que este proyecto se ha convertido en un semillero interdisciplinar de innovación social que tiene el objetivo de involucrar a más estudiantes de pregrado de diferentes áreas.

Hasta ahora el semillero cuenta con el respaldo de la estudiante Leidy Rosario Lemus y de Sebastián Javier Hernández, del programa de Antropología.

Es de anotar que la estrategia de los semilleros de innovación social es financiada por la División de Extensión de la Sede Bogotá.

Los integrantes del semillero ya se preparan para la segunda fase, la cual se llevará a cabo este año. “Estoy feliz porque estamos viendo que sí se puede producir proteína animal utilizando nuestros recursos, y la comunidad lo ha asumido muy en serio”, concluye el zootecnista Durán.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co