Equidad de género, más débil en poblaciones vulnerables

 
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20 de agosto de 2015

Manizales, ago. 20 de 2015 – Agencia de Noticias UN- Aunque en el país existe la Política Pública Nacional de Equidad de Género para las Mujeres, la implicación social de ellas en la construcción de nación se invisibiliza, principalmente en regiones rurales.

Según un estudio sobre la visibilidad de los derechos de las mujeres campesinas en el municipio de Herveo (Tolima), esto se da porque el papel femenino está ligado solamente a actividades familiares y del hogar.

La investigación, realizada por Natalia Zambrano, profesional en Gestión Cultural y Comunicativa de la Sede Manizales, evidencia, a través de un proceso documental y bibliográfico, la participación pública y el empoderamiento femenino en la construcción del territorio, además de la apreciación que tienen del cuerpo como instrumento de trabajo.

Uno de los testimonios es el de Carmen Duque, quien dice sentirse alejada de los procesos que surgen en su entorno, ya que no es valorada ni como mujer ni como trabajadora ni como ciudadana.

Asimismo, y como parte de su trabajo de grado en la modalidad de pasantía, realizado en la Secretaría de Desarrollo Social de la Alcaldía Municipal de Herveo, la joven explica que los principales factores que inciden en esta problemática son las brechas generacionales, la división del trabajo por género y la poca participación pública que se les ofrece.

El estudio tuvo lugar en las veredas Águila, Damas Bajas, Gualí, Letras, Plan y Cabecera Municipal, donde es común encontrar cultivos de café, panela, aguacate y caña de azúcar, entre otros.

En estas zonas del Tolima y con base en la relación que existe entre la laboriosidad manual (al cultivar y cosechar) con la creación y la vida (por el producto alimenticio), Natalia convocó a cerca de 320 mujeres entre los 14 y 45 años, para conocer la relación con su entorno, la familia y lo público.

“La división sexual del trabajo es continua, pasa de una generación a otra y tiene que ver con que el hombre es el jefe de hogar y por ende ejerce de manera menos restringida su ciudadanía. La mujer, entretanto, debe encargarse del cuidado dentro de su hogar, lo cual representa una diferencia en lo que respecta a la igualdad de oportunidades”, asegura Zambrano.

Esto se convierte en una paradoja, ya que en el área rural de Herveo, las mujeres son quienes mantienen una mayor presencia económica, luego constituyen el 69 % de la población económicamente activa de la región, con 3.087 participantes, mientras que los hombres se acercan a los 2.147.

Al indagar sobre el rol económico de las mujeres, la investigadora descubrió que ellas no solo son amas de casa, sino que también buscan alternativas para colaborar en el hogar con otros ingresos, para el sostenimiento propio o para “guardar para cuando se necesite”.

En la cabecera municipal, muchas mujeres son comerciantes o se dedican a la venta informal de comidas; en el campo se ven casos en los que el esposo les comparte una pequeña parcela para que cultiven y vendan; y en otros casos venden lo que ellas mismas hacen, como tejidos, para tener un poco de independencia económica.

Aunque existe la Política Pública Nacional de Equidad de Género para las Mujeres, dirigida a las colombianas de todos los grupos y sectores sociales, en el caso de las mujeres que habitan estas seis veredas, la igualdad, la autonomía, el empoderamiento y la sostenibilidad (algunos de los principios orientadores de dicha política) no se garantizan dentro de sus comunidades.

“Es difícil para ellas participar, porque su papel depende del cuidado hacia sus hijos, hacia la casa, a mantener todo al día en el hogar, lo que las limita a disfrutar de otros espacios en el municipio y les genera frustración”, indica la estudiante de Gestión Cultural.

Luego del proceso investigativo, adelantado bajo la tutoría del profesor Javier Lozano, la estudiante consolidó alianzas institucionales que le permitirán continuar con el proyecto a partir del apoyo de la Secretaría de Desarrollo Social, la Secretaría de Salud Pública, juntas de acción comunal de las veredas, la Fundación Imix, CDIT Semillas de Amor, la Institución Educativa Técnica Marco Fidel Suarez y el Hospital San Antonio.

 

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