Para evitar la inestabilidad de taludes en carreteras y laderas habitadas, y el riesgo de desgaje, sepultura de casas y pérdidas humanas, la UNAM generó la tecnología de drenes transversales de penetración con arena.

Para evitar la inestabilidad de taludes en carreteras y laderas habitadas, y el riesgo de desgaje, sepultura de casas y pérdidas humanas, la UNAM generó la tecnología de drenes transversales de penetración con arena.

2 de mayo de 2010

• Creada originalmente en California, esta tecnología que evita el riesgo de desgaje, sepultura de casas y pérdidas humanas, fue perfeccionada por Gabriel Moreno Pecero, de la FI de la UNAM

• Es fundamental en un país como México con una orografía accidentada y gran cantidad de caminos rurales abiertos en plena sierra

• Su modificación disminuye su costo en un 30 por ciento, y aumenta la seguridad en el mismo porcentaje

Para evitar la inestabilidad de taludes en carreteras y laderas habitadas y, por ende, el riesgo de desgaje, sepultura de casas y pérdidas humanas, la UNAM generó la tecnología de drenes transversales de penetración con arena.

La aplicación de este proceso, creado originalmente en California, Estados Unidos, y mejorado por Gabriel Moreno Pecero, de la Facultad de Ingeniería (FI) de la UNAM, es fundamental en un país como México, con una orografía accidentada y gran cantidad de caminos rurales abiertos en plena sierra.

Los drenes transversales son tubos de cinco centímetros de diámetro y de varias decenas de longitud, perforados en su superficie lateral e introducidos en perforaciones de 10 centímetros de diámetro.

El universitario retomó esta tecnología, pero en lugar de tubos, utilizó arena constituida por sólidos de medios a finos, para rellenar las perforaciones y facilitar el drenaje del agua.

Equilibrio alterado

En México, a los 340 mil kilómetros de vías terrestres de todo tipo que existen en el territorio, habrá que sumar en el futuro unos 100 mil kilómetros de caminos rurales para unir poblaciones con un número pequeño de habitantes.

Además, se deben considerar los asentimientos irregulares; cada año, México tiene 700 mil familias nuevas, cada una con la meta de tener un lugar donde vivir.

La falta de estabilidad de las laderas, y los taludes en ellas (naturales o hechos por un corte para dar paso a una carretera o construir la cortina de una presa), se debe a la alteración de las fuerzas que los mantienen en equilibrio, que pueden ser de tipo internas, como sísmicas, y externas, como lluvia, una corriente de agua, o la detonación de explosivos para hacer algún túnel, entre otras, señaló.

En temporada de lluvias ocurren desgajamientos de cerros, por la presión del agua al infiltrase en la formación natural donde hay taludes, y no tener una pronta salida.

“El agua de lluvia llena los huecos (grandes o pequeños) que dejan entre sí las partículas sólidas que constituyen las masas de suelo o la formación natural de que se trate; sin embargo, al no encontrar salida, presiona dichas partículas e intenta separarlas, con lo que disminuye la resistencia de esa formación, y sobreviene el desgajamiento de un talud y de un pedazo de cerro”, explicó el experto universitario.

Los drenes transversales más, económicos y seguros

Para que el agua de lluvia tenga una salida fácil y no ocasione desgajamientos y desastres con pérdidas económicas y humanas, se pueden implantar sistemas ingenieriles preventivos, como obras de subdrenaje y, específicamente, los drenes transversales.

Estos últimos consisten en tubos de cinco centímetros de diámetro y, frecuentemente, de varias decenas longitud, perforados en su superficie lateral e introducidos en perforaciones de 10 centímetros de diámetro.

Moreno Pecero los mejoró y, en lugar de tubos, utilizó arena constituida por sólidos de medios a finos, para rellenar las perforaciones y, al mismo tiempo, facilitar el drenaje del agua existente en la formación natural.

“Esta innovación permite utilizar los drenes transversales en obras cuya economía impone costos reducidos respecto a los usuales en caminos que no son rurales”, señaló el especialista.

La modificación de esta tecnología abate, en general, el costo en 30 por ciento, y aumenta la seguridad en el mismo porcentaje. Para lograr el avance se probó, mediante investigación, que las arenas con partículas sólidas de medias a finas pueden ser empleadas como material de filtro.

En todas estas acciones se contó con el apoyo del sector gubernamental e intervinieron alumnos de Moreno Pecero.

Los drenes transversales de penetración con arena se aplicaron para estabilizar taludes en la carretera vía corta a Tampico, poco antes de llegar a Molango, en una desviación a un poblado llamado Carnalli.

Se han aplicado también en Sudamérica, en países con numerosos problemas de estabilidad de taludes, debido a su joven, dinámica e inestable geología.
Créditos: UNAM. DGCS -269/unam.mx