Equilibrar fuentes alternas de energía, opción para competir con los combustibles fósiles.

 
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27 de Septiembre del 2012
Equilibrar las diferentes fuentes de energía disponibles en el mundo es una opción para competir, a futuro, con los combustibles fósiles y reducir su consumo, plantearon expertos en el Foro Internacional “Dr. Jorge Carpizo” sobre Energía y Renovación de Políticas Públicas para el Desarrollo Sustentable, la Eficiencia y la Transición Energética, que organiza la UNAM.
Ramón Gavela González, director del Departamento de Energía del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas de España, destacó que la energía sostenible depende de tres factores: competitividad (suficiente disponibilidad de recursos y precios competitivos), seguridad del suministro (recursos gestionables, dependencia energética y estabilidad política) y respeto en la canalización (impacto aceptable y riesgos asumibles), con un eje transversal de equidad.
En la sesión Energía nuclear, moderada por José Julio Emilio Herrera Velázquez, del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN), de esta casa de estudios, Gavela González señaló que “se requiere un uso óptimo y moderado de todas las opciones, pues ninguna cumple a cabalidad esas características. Por ello, no será fácil prescindir de los fósiles y la energía nuclear se precisará para cubrir el hueco que dejarán los hidrocarburos”.
Para resolver el problema, acotó, se necesita eficiencia, ahorro, captura y almacenamiento de dióxido de carbono, gas natural y energías renovables, entre otras.
“Estas últimas son parte importante de la solución, pues están repartidas en los países menos desarrollados, son muy abundantes, causan poco daño ambiental y un impacto social positivo. Pero sus costos son altos, no son muy eficientes, están dispersas y requieren mucho terreno disponible”. Mientras, la nuclear enfrenta problemas de seguridad, altos costos y rechazo social.
Francia, impulso nuclear
Bertrand Barré, profesor emérito del Instituto Nacional de Ciencias y Técnicas Nucleares de Francia, relató que en ese país la energía se genera de diversas fuentes: 50 por ciento fósil, 40 nuclear y 10 por ciento renovables. “Nuestro modelo equilibra la generación y el uso”.
El éxito francés en el uso de la nuclear se debe a que la produce una empresa nacional, con una estandarización completa. “Existen 58 plantas del mismo tipo, lo que garantiza la especialización de los trabajadores, que van de una a otra con igual modelo. Tenemos experiencia en el cuidado del proceso, vital para garantizar la seguridad”.
En términos económicos y ambientales, prosiguió, la nuclear es una fuente positiva si se sabe manejar. “Desde hace 30 años en Francia no se subsidia, y ya se trabaja en la tercera generación de plantas rediseñadas para que la radiactividad quede contenida en caso de accidente, lo que implica que no se necesitan evacuaciones si hay fallas”, explicó.
Eficiencias y accidentes
La energía obtenida por esta vía es un millón de veces más grande que la lograda por otras fuentes, planteó Juan Eibenschutz Hartman, director general de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardas de México.
“Los combustibles fósiles como gas, carbón y petróleo producen un electrón-volt, y la nuclear genera del orden de un millón de electrón-volts. Por eso hay que usarla”, recomendó.
La crisis ambiental, centrada en el cambio climático, obliga a emplear todas las fuentes. “No hacer uso de las alternativas puede conducir a escasez, guerras y un cataclismo de dimensión planetaria. La nuclear puede sustituir a los combustibles fósiles, pero lo conveniente es hallar una matriz variable y flexible, para garantizar el suministro y encaminarse hacia una solución menos dañina para el ambiente”.
En tanto, Carlos Bravo, biólogo español, planteó que el seis por ciento de la energía primaria mundial proviene de la fuente nuclear, pero disminuye desde hace 10 años. “El declive (que se ha ubicado en 435 plantas, 429 de ellas en funcionamiento) apunta a la falta de seguridad y la liberación de sustancias radiactivas, que han generado accidentes como los de Chernóbil, en Ucrania, y Fukushima, en Japón.
El especialista en energía nuclear argumentó que ésta enfrenta costos enormes para enfrentar riegos, y que el mercado mundial se dirige a opciones limpias como la solar, eólica y geotérmica.
Boletín UNAM-DGCS-596
Antigua Escuela de Medicina.
La crisis ambiental, centrada en el cambio climático, obliga a emplear todas las fuentes energéticas. No hacer uso de las alternativas puede conducir a escasez, guerras y un cataclismo de dimensión planetaria.

La crisis ambiental, centrada en el cambio climático, obliga a emplear todas las fuentes energéticas. No hacer uso de las alternativas puede conducir a escasez, guerras y un cataclismo de dimensión planetaria.

27 de Septiembre del 2012

Equilibrar las diferentes fuentes de energía disponibles en el mundo es una opción para competir, a futuro, con los combustibles fósiles y reducir su consumo, plantearon expertos en el Foro Internacional “Dr. Jorge Carpizo” sobre Energía y Renovación de Políticas Públicas para el Desarrollo Sustentable, la Eficiencia y la Transición Energética, que organiza la UNAM.

Ramón Gavela González, director del Departamento de Energía del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas de España, destacó que la energía sostenible depende de tres factores: competitividad (suficiente disponibilidad de recursos y precios competitivos), seguridad del suministro (recursos gestionables, dependencia energética y estabilidad política) y respeto en la canalización (impacto aceptable y riesgos asumibles), con un eje transversal de equidad.

En la sesión Energía nuclear, moderada por José Julio Emilio Herrera Velázquez, del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN), de esta casa de estudios, Gavela González señaló que “se requiere un uso óptimo y moderado de todas las opciones, pues ninguna cumple a cabalidad esas características. Por ello, no será fácil prescindir de los fósiles y la energía nuclear se precisará para cubrir el hueco que dejarán los hidrocarburos”.

Para resolver el problema, acotó, se necesita eficiencia, ahorro, captura y almacenamiento de dióxido de carbono, gas natural y energías renovables, entre otras.

“Estas últimas son parte importante de la solución, pues están repartidas en los países menos desarrollados, son muy abundantes, causan poco daño ambiental y un impacto social positivo. Pero sus costos son altos, no son muy eficientes, están dispersas y requieren mucho terreno disponible”. Mientras, la nuclear enfrenta problemas de seguridad, altos costos y rechazo social.

Francia, impulso nuclear

Bertrand Barré, profesor emérito del Instituto Nacional de Ciencias y Técnicas Nucleares de Francia, relató que en ese país la energía se genera de diversas fuentes: 50 por ciento fósil, 40 nuclear y 10 por ciento renovables. “Nuestro modelo equilibra la generación y el uso”.

El éxito francés en el uso de la nuclear se debe a que la produce una empresa nacional, con una estandarización completa. “Existen 58 plantas del mismo tipo, lo que garantiza la especialización de los trabajadores, que van de una a otra con igual modelo. Tenemos experiencia en el cuidado del proceso, vital para garantizar la seguridad”.

En términos económicos y ambientales, prosiguió, la nuclear es una fuente positiva si se sabe manejar. “Desde hace 30 años en Francia no se subsidia, y ya se trabaja en la tercera generación de plantas rediseñadas para que la radiactividad quede contenida en caso de accidente, lo que implica que no se necesitan evacuaciones si hay fallas”, explicó.

Eficiencias y accidentes

La energía obtenida por esta vía es un millón de veces más grande que la lograda por otras fuentes, planteó Juan Eibenschutz Hartman, director general de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardas de México.

“Los combustibles fósiles como gas, carbón y petróleo producen un electrón-volt, y la nuclear genera del orden de un millón de electrón-volts. Por eso hay que usarla”, recomendó.

La crisis ambiental, centrada en el cambio climático, obliga a emplear todas las fuentes. “No hacer uso de las alternativas puede conducir a escasez, guerras y un cataclismo de dimensión planetaria. La nuclear puede sustituir a los combustibles fósiles, pero lo conveniente es hallar una matriz variable y flexible, para garantizar el suministro y encaminarse hacia una solución menos dañina para el ambiente”.

En tanto, Carlos Bravo, biólogo español, planteó que el seis por ciento de la energía primaria mundial proviene de la fuente nuclear, pero disminuye desde hace 10 años. “El declive (que se ha ubicado en 435 plantas, 429 de ellas en funcionamiento) apunta a la falta de seguridad y la liberación de sustancias radiactivas, que han generado accidentes como los de Chernóbil, en Ucrania, y Fukushima, en Japón.

El especialista en energía nuclear argumentó que ésta enfrenta costos enormes para enfrentar riegos, y que el mercado mundial se dirige a opciones limpias como la solar, eólica y geotérmica.

Boletín UNAM-DGCS-596

Antigua Escuela de Medicina.

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