Category Archives: deportes

El mundo del fútbol, buen negocio en red

 
facebooktwittergoogle_plusmail

MANIZALES, 19 de julio de 2016 — Agencia de Noticias UN-

La empresa, que surgió cuando las noticias deportivas en Twitter eran incipientes en el país, inició como un pasatiempo en 2011 y actualmente es respaldada por el programa “Capital Semilla” del Fondo Emprender, tras ser catalogada como novedosa en el sector de las tecnologías y comunicaciones. Continue reading

Universitario poblano, entre los mejores ultramaratonistas del mundo

 
facebooktwittergoogle_plusmail

maraton

28 de septiembre de 2015

Alejandro Mora Rodríguez, estudiante de la Universidad Mesoamericana de Puebla, logró su pase a la competencia de ultramaratón Ultra Trail du Mont-Blanc, considerado como la más prestigiada en el mundo y que atraviesa varios países europeos. Continue reading

¿Cómo actuar en una sociedad competitiva?

 
facebooktwittergoogle_plusmail

ciclismo

27 de julio de 2015

Compartiendo tu Opinión

México obtuvo  809 medallas en las cuatro ediciones de Juegos Parapanamericanos. Esto lo coloca en el segundo lugar medallista, apenas después de Brasil, pero con  52%  más preseas que  Argentina y 59% más que Estados Unidos. Además de haber obtenido  273 medallas en los Juegos Paralímpicos. Continue reading

Traje único e innovador para practicar ciclomontañismo

 
facebooktwittergoogle_plusmail

traje

25 de abril de 2015

Bogotá D. C., abr. 25 de 2015 – Agencia de Noticias UN – Una prenda de protección diseñada con elementos inspirados en las figuras de armadillos y caimanes es la nueva propuesta para practicar cross-country, modalidad que en la actualidad no cuenta con mayores elementos de seguridad.

Después de muchas caídas en su bicicleta, que le causaron un sinnúmero de heridas en brazos y piernas, Manuel Alejandro Rodríguez García, estudiante de Diseño Industrial de la Facultad de Artes de la U.N., se propuso ampliar las opciones de protección en este deporte.

Curiosamente, el paisaje que recorre cada ocho días fue el encargado de ofrecerle las respuestas necesarias para lograr su cometido. Se trata de un equipo de protección corporal, único e innovador, para la práctica de este deporte.

El proyecto, creado desde la biomímesis (forma en que los humanos imitan la naturaleza para beneficiarse de ella), hoy se materializa con el diseño de un traje inspirado en la estructura de la piel del caimán, la tortuga, el armadillo y algunos peces.

Con la guía del profesor Gabriel García Acosta, del programa de Diseño Industrial, el estudiante se sumergió en el paisaje, con la idea de encontrar respuestas para el diseño que buscaba.

Según Melina Ángel, egresada del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de la U.N., la biomímesis se trabaja desde tres ángulos. Inicialmente, a partir de la emulación de la naturaleza, es decir, imitando las adaptaciones de los organismos para generar innovación en productos, procesos y sistemas que beneficien el contexto planetario y la eficiencia energética.

En segundo lugar, se aborda a nivel ético, más allá de la sostenibilidad. Así, se regenera la tierra y se crean condiciones de abundancia, por medio de los principios de vida.

Estos se representan en la eficiencia en el uso de los recursos, la evolución para sobrevivir y otros aspectos que cumplen todos los organismos y que se disponen de manera que cualquier profesional (ingeniero, diseñador, planificador urbano, entre otros) los pueda entender y aprovechar.

Por último, se tiene en cuenta la reconexión, es decir, cómo los seres humanos se reconocen como naturaleza, de manera individual y en ambientes organizacionales de equipos comunitarios, que pueden actuar con las reglas del ambiente y los flujos de información que este ofrece.

Una de las aplicaciones de esta práctica es la construcción de superficies resistentes a bacterias para salas de cirugías, a partir de la imitación de la piel del tiburón y de la estructura y forma de sus escamas, las cuales no permiten que al animal se le adhieran los balanos, organismos que se pegan a la piel para obtener alimentos.

Tras dos años de estudio y apoyado por el Departamento de Biología de la U.N., a través de una investigación de estrategias de protección de la naturaleza, Manuel Rodríguez encontró en el caimán, la tortuga y el armadillo, la respuesta a su interrogante.

Las formas que la naturaleza les ha brindado a estos animales en sus pieles y caparazones, para su defensa y para enfrentar ambientes inhóspitos, lo inspiraron. El estudiante se fijó especialmente en los osteodermos del lomo del caimán, placas óseas que refuerzan las escamas, brindan calor y protección al animal. También tuvo en cuenta unas pequeñas crestas que distribuyen las fuerzas hacia los lados para reducir la fuerza del impacto.

Adicionalmente, retomó las costuras en zigzag de las placas separadas del caparazón de las tortugas, el material fibroso de los armadillos y las escamas con punto de fijación flexible, que funcionan de manera similar al material utilizado para chalecos antibalas.

Este fue el hallazgo principal para el diseño del traje que se perfila como una de las grandes ideas de protección para este deporte. “Estas respuestas me mostraron el camino. Lo siguiente fue realizar un paralelo con los requerimientos y determinantes que se definen desde el diseño industrial”, asegura el investigador.

La necesidad de un equipo liviano, delgado, que permita la cadena cinética del pedaleo del ciclista, resistente a los golpes y con buena ventilación para mantener el rendimiento del deportista marcó el modelo del traje.

A través de impresiones 3D, con filamentos flexibles de ácido poliláctico (plástico biodegradable procedente de alimentos como el maíz), se generaron modelos de confección. Para lograrlo, se tuvo como referencia el hexágono, una de las formas más utilizadas por la naturaleza y la figura geométrica más eficiente para distribuir las fuerzas equitativamente.

Proponen estrategia para eliminar grasa y peso, pero sin perder musculo

 
facebooktwittergoogle_plusmail

 

peso18 de diciembre de 2014

En el momento que las personas con obesidad buscan bajar de peso, si no siguen una dieta adecuada pierden masa muscular en lugar de grasa. “Estas formaciones, constituidas por fibras de proteína, son importantes para mantener las funciones de sostén, movimiento y postura, por estar adosadas al esqueleto y los tendones. Por ejemplo, los movimientos musculares de la cara determinan la expresión facial”, explicó Marta Menjívar Iraheta, de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM.

La académica expuso que este tejido utiliza 80 por ciento de la energía consumida en los alimentos, principalmente grasas y azúcares. “Al hacer una dieta valoramos mal nuestro metabolismo, porque si para bajar de peso nos limitamos a ensaladas, entonces no sólo habrá disminución de grasa, sino también pérdida de masa muscular. Por lo tanto, se debe recurrir a un nutriólogo para hacer un balance adecuado de acuerdo con las necesidades de cada persona”.

La proteína de los alimentos contiene aminoácidos que necesitamos, pero el organismo no produce (como el triptófano y la tirosina), útiles en la formación de neurotransmisores, como la serotonina y la dopamina.

La comida tradicional mexicana, que era de buena calidad, incluía maíz, frijol, chile, calabaza y verduras, una mezcla adecuada de proteínas, carbohidratos y lípidos, así como los nutrientes necesarios para una vida saludable.

Al dejar de lado esa dieta, se ha hecho indispensable la ingesta de suplementos. “Algunos alimentos como los frijoles, que nos aportan proteínas, ya no son consumidos diariamente y con frecuencia pareciera que sólo están de adorno”, indicó la académica.

Patricia Joseph, investigadora del Instituto de Biotecnología de la UNAM, encontró que al dejar de comer 100 gramos de carne —la mayoría de las veces por su precio elevado— la gente sustituye esa ración por 300 gramos de tortilla.

Hay alimentos carentes de nutrientes adecuados o de proteína de buena calidad, como el maíz, deficiente en triptófano, precursor de la serotonina, monoamina neurotransmisora con efectos antidepresivos y moduladora del apetito.

Pero no es necesario ingerir carne para estar bien alimentados, para ello basta hacer combinaciones apropiadas. Hay pueblos en los que aún se consumen hierbas, como quintoniles y quelites, además de acociles, gusanos de maguey, entre otros insectos, que contienen vitaminas, minerales y antioxidantes en proporciones óptimas.

“En la facultad diseñamos un programa para planear dietas con base en colores: verde, rojo, blanco y café; en esta mezcla están incluidas frutas, verduras, leche, huevo y carne. Esta opción cromática permite equilibrar comestibles, como hacían nuestros antepasados”.

Una persona debe incluir una mezcla de productos verdes, rojos, amarillos, blancos y cafés para hacerse de vitaminas, minerales, antioxidantes, fitoestrógenos y aminoácidos, remarcó.

Asimismo, refirió que “en un estudio piloto, formado por 40 alumnos de entre 18 y 23 años de la FQ, detectamos que llegan a la Universidad con un índice de masa corporal (IMC) de 18”.

El IMC es la medida o cociente que resulta de dividir el peso de un individuo entre su estatura al cuadrado. Un IMC entre 18 y 25 indica que la persona tiene peso adecuado; entre 25 y 30 que tiene sobrepeso, y arriba de 30 es obesa.

En licenciaturas como Química, que es de tiempo completo, los muchachos llegan a clases a las siete de la mañana y se van a las nueve de la noche, por lo que comen lo que pueden.

Al terminar la carrera, de 10 semestres, a los 22 o 23 años, los alumnos ya tienen 26 de IMC. “Este sobrepeso se acentuará al entrar a laborar, pues esa dinámica permite menos actividad física”.

UNAM Camina

Como respuesta a este problema, los investigadores pensaron en cómo ayudarlos y consideraron la iniciativa Exercise is Medicine, surgida en Estados Unidos y retomada en América Latina. Hay un programa en cada país: en Brasil se llama Agita y en la Unión Americana Let’s Move! Nosotros le pusimos UNAM Camina.

Se hizo una evaluación completa de los jóvenes: se midieron sus parámetros bioquímicos, su gasto calórico y la frecuencia cardiaca. “Escaneamos sus cuerpos con un densitómetro (iDXA), aparato que emite rayos X de baja intensidad. En las imágenes observamos cómo se distribuye la grasa en su cuerpo”, relató.

De igual manera, midieron el circuito de la FQ y el de Las Islas para calcular cuántas vueltas son necesarias para que, en 20 minutos, realicen un ejercicio moderado y mantengan una frecuencia cardiaca estable. “En el circuito de la facultad dan 10 vueltas en grupo a una velocidad establecida por el ritmo del corazón. Al llegar a su umbral deben mantenerlo 20 minutos para quemar calorías”.

La duración e intensidad de la caminata dependen del objetivo, edad y grasa. “No buscamos que bajen de peso, sino que mantengan su músculo. Como son jóvenes, en algunos veremos cambios pronto”, agregó.

El ejercicio es moderado porque el esfuerzo intenso rompe el músculo y aumenta el volumen de masa muscular, “pero nosotros no queremos eso, sino conservarlo; además del ejercicio moderado, el aumento de ese tejido se dará con una alimentación adecuada”, aseveró.

“Aunque todavía hay datos por interpretar, hemos observado que en algunos la grasa de los costados se concentró en el abdomen, algo que podría estar relacionado con la genética del mexicano”, indicó.

“La tarea fundamental de la UNAM es formar recursos humanos para este país. Queremos que para su aprendizaje estén bien alimentados, con buena salud, y éste es el objetivo de nuestro proyecto”, finalizó la investigadora.

Créditos: dgcs/UNAM/732/14