Category Archives: Faculta de Arquitectura

Los terremotos no se pueden predecir-UNAM

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

20 de abril de 2016

Ante la información que circula en las redes sociales en las que se afirma que investigadores del Departamento de Sismología de la UNAM han predicho la ocurrencia inminente de un gran terremoto en México, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) e investigadores de dicho departamento afirmaron que esta información es apócrifa y completamente escandalosa. Continue reading Los terremotos no se pueden predecir-UNAM

Fibras de guadua, útiles para reforzar el cemento

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

bigas

30 de abril de 2015

Manizales, abr. 30 de 2015 – Agencia de Noticias UN- A las ya conocidas características de resistencia de la guadua, en construcción, se le suma que sus fibras ayudan a evitar la contracción y expansión de estructuras de cemento durante algún movimiento.

Según datos de la Sociedad Colombiana de Bambú, en el país existen cerca de 51.000 hectáreas de esta planta, ubicadas principalmente en los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda, Valle del Cauca y Tolima.

Dentro del trabajo del Grupo de Investigación en Procesos Químicos, Catalíticos y Biotecnológicos de la U.N. Sede Manizales, la guadua ha sido una de las especies vegetales que cuentan con propiedades para utilizarse como material de construcción.

“Hemos viabilizado la posibilidad de uso de cierto tipo de fibras naturales, que a través de un tratamiento específico se modifican con el fin de lograr que sean aptas para usarse. Se trata de generar soluciones a partir de las realidades propias en el contexto nacional”, afirma Ricardo Tolosa Correa, profesor de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo.

Luego de la extracción de las fibras de la guadua, estas se valoran y se recubren con el compuesto químico óxido de manganeso, un punto crucial que evita que estas se degraden cuando se junten con el cemento, lo que generaría daños posteriores.

“Son elementos del grosor de un cabello humano que se introducen en las matrices cementicias y ayudan a evitar que el material por su movimiento se contraiga y expanda de manera inadecuada”, anotó el ingeniero civil, quien agregó que su aplicación sería en estructuras como paneles, tejas, cielorrasos y elementos arquitectónicos.

Los resultados de estas características de la especie Angustifolia kunth fueron publicados en un artículo de la revista Industrial & Engineering Chemistry Research en abril de 2014, en cuyas conclusiones se destaca que durante los ensayos mecánicos, la adición de fibra mejora la ductilidad del material compuesto (propiedad de deformarse sin romperse), y con altos valores de la absorción de energía total.

Adicionalmente, un aspecto importante tiene que ver con la longitud de las fibras, pues en los experimentos el aumento en la resistencia a la flexión se consiguió con las más largas, de aproximadamente 2,5 centímetros de longitud.

“Estamos en un momento en el cual se está modelando la producción de estas fibras a escala industrial. La idea es usar procesos comunes y con modificaciones generales, porque muchos de estos materiales se usan, pero de manera inadecuada”, menciona el investigador.

El docente Tolosa Correa añade que ya están en fase de experimentación con fibras de esta y otras plantas como el plátano, y que en general las empresas constructoras buscan resultados inmediatos que se puedan implementar, pero sin tener en cuenta que se necesita una evaluación sistemática para poder ofertar el producto.

La minería borra relaciones de pueblos indígenas con sus territorio

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

tractor

29 de abril de 2015

Bogotá D. C., abr. 29 de 2015 – Agencia de Noticias UN- Desarrollo nacional con la visión de un país minero crea conflictos con los pueblos indígenas, pues estos tienen otras concepciones basadas en la naturaleza con la que establecen relaciones de reciprocidad.

Así lo evidencia una investigación desarrollada desde el Departamento de Geografía de la U.N., incluida en el libro Extractivismo minero en Colombia y América Latina.

Dicho trabajo aborda las implicaciones que tiene la minería para los territorios indígenas, respecto a las nuevas geopolíticas del desarrollo. También analiza cómo ese fenómeno genera confrontaciones, del extractivismo en particular, el cual acarrea cambios a nivel cultural, político, ambiental y territorial.

Astrid Ulloa, profesora del Departamento de Geografía de la Facultad de Ciencias Humanas de la U.N., explica que a partir de los procesos de minería se genera una serie de desigualdades de acceso, uso, toma de decisiones y control político sobre el territorio.

“Estos procesos hacen que tanto en Colombia como en Latinoamérica se den nuevas interacciones económicas y a la vez, nuevas confrontaciones en cuanto a la autonomía indígena”, afirma la profesora.

Un ejemplo de ello es la reconfiguración territorial, que va desde la transformación ambiental y los impactos irreversibles que tiene la minería, hasta un nuevo relacionamiento con los procesos de transformación, como el agua, que cambia las dinámicas de los indígenas.

Según la experta, existen procesos que borran las relaciones de los pueblos indígenas con sus territorios, planteándose una nueva noción.

De esta manera, cuando se propone el desarrollo nacional con una visión de un país minero, se construye una noción diferente de lo que serían las identidades nacionales.

“Esto crea conflictos frente a los pueblos indígenas, que tienen otras concepciones basadas en la naturaleza con la que establecen relaciones de reciprocidad con entes no humanos. De ahí que se hayan generado respuestas políticas que también son factores de confrontaciones en cuanto al control de territorios”, menciona la investigadora.

Una experiencia se da con el pueblo nasa, que plantea un control vertical del territorio, en el que se reconozca el derecho que tienen a tomar decisiones sobre el suelo y el subsuelo.

“Su concepción de territorio es más amplia y no se remite solamente a una porción de tierra sino a unas relaciones que tienen que ver con autonomía que responde a lo que quieren hacer en su zona”, señala la experta.

Otro de los elementos importantes destacados dentro de este trabajo, se refiere a la cantidad de conflictos que se generan cuando hay una territorialidad vertical indígena (que implica diferentes niveles que van desde el aire hasta el subsuelo), frente a otras nociones que lo único que tienen en cuenta es un territorio horizontal en vía de ser explotado.

Este trabajo, realizado con el grupo de investigación Cultura y Ambiente de la U.N. y diferentes semilleros, entre ellos el de Minería, Ambiente y Territorio, ha desarrollado una dinámica de talleres, trabajo de campo y discusiones permanentes de los enfoques metodológicos.

Los resultados fueron fruto de investigaciones adelantadas en cinco zonas del país: el territorio nasa del norte del Cauca, Guainía, Antioquia, el municipio de Vetas, en Santander y en la Colosa, Tolima.

El libro Extractivismo minero en Colombia y América Latina reúne trabajos y producción de estudiantes de pregrado y maestría, e investigadores de la U.N.

Otra novedad presentada por la Facultad de Ciencias Humanas de la U.N., es el libro Desigualdades ambientales en América Latina, ambos pertenecen a una serie dentro de la biblioteca abierta de la colección general de la Facultad, llamada Perspectivas Ambientales que posiciona los debates socioambientales, nacionales e internacionales que se dan desde la perspectiva de la ciencias sociales.

Crean modelo para medir infiltraciones de agua en túneles

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

tunel

08 de abril de 2015

Bogotá D. C., abr. 08 de 2015 – Agencia de Noticias UN- Tun Water Flow es la nueva herramienta desarrollada por investigadores de la Facultad de Ingeniería de la U.N., que permite estimar los caudales de infiltración de agua al interior de túneles, a medida que avanza la excavación.

Este modelo numérico, que se está probando con los datos de excavación del túnel de La Línea, entre Cajamarca (Tolima) y Calarcá (Quindío), ha mostrado su efectividad, según el profesor de la Facultad de Ingeniería y director curricular de Ingeniería Civil y Agrícola, Leonardo David Donado Garzón.

Luis Camilo Suescún, estudiante de Maestría en Ingeniería de Recursos Hidráulicos de la U.N., es el creador de esta herramienta matemática con la que se obtienen predicciones y se puede calibrar el flujo de infiltración.

Con el modelo se han determinado, a medida que avanza la perforación, las diferentes formaciones geológicas y la cantidad de agua que se puede extraer de estas, lo que ha permitido minimizar el total del líquido que se filtra en la obra.

“Es un modelo predictivo para los métodos constructivos y para tomar medidas preventivas, como permeabilizar el terreno y las rocas para evitar las filtraciones”, explicó el profesor Donado, al afirmar que así se obtiene un mejor rendimiento en el trabajo, además de beneficios ambientales y económicos.

El desarrollo se logró gracias al estudio que viene adelantando el Grupo de Investigación en Ingeniería de Recursos Hídricos de la U.N. (GIREH) sobre la influencia que tienen las obras civiles en los medios naturales, especialmente en los hidrosistemas enfocados en el agua subterránea.

Este grupo ha venido trabajando desde el 2009, cuando realizó un estudio para el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ante la novedad del impacto generado por la construcción del túnel de la Línea, en el que no esperaba que se filtrara tanta agua.

Desde ese momento se comenzó una alianza con el Instituto Nacional de Vías (Invías) y el Banco de Desarrollo de América Latina para estudiar el macizo rocoso del túnel, un complejo fracturado que se ubica en uno de los sistemas de fallas geológicas más grandes del país, el Romeral.

En consecuencia, se pudo evidenciar que la obra causó un descenso de los niveles del agua al interior del macizo. Por tal razón, las quebradas que nacían a mayores alturas hoy brotan en terrenos más bajos, lo que genera alteraciones paisajísticas e impactos sociales locales.

“Replanteamos el modelo conceptual del macizo e identificamos que hay una conexión entre el agua superficial y la subterránea, que generó impactos ambientales en las superficiales”, resaltó el experto.

También explicó que dentro de todo este trabajo, actualmente se están realizando perforaciones desde el túnel para observar las propiedades hidráulicas de la roca.

Todo esto se da con el fin de tener una prospectiva de lo que pasaría en el frente de construcción del segundo túnel, que se proyecta dentro de las vías 4G y que constituirá una segunda calzada.

“Lo que quiere el Invías es mejorar el conocimiento para no repetir errores del pasado y tener mejores prácticas constructivas con el otro túnel”, aseguró el profesor.

Agregó que se ha generado un conocimiento avanzado del macizo con el que se podrán tomar mejores decisiones a futuro, en la construcción de las vías requeridas para el desarrollo del país.

Estas investigaciones fueron presentadas en el marco de la jornada de la Quinta Semana del Agua, estudio de los recursos hídricos superficiales y subterráneos en Colombia, que se llevará a cabo hasta el próximo 9 de abril en la U.N.

Agujeros de gusano incrementan extracción de crudo pesado

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Oil pumps at sunset

01 de abril de 2015

Medellín, abr. 01 de 2015 – Agencia de Noticias UN- Estos pequeños canales que se producen cuando se desprenden los granos de arena en una perforación petrolífera incrementan la permeabilidad y potencian la producción de crudo.

Así lo concluyó Juan Sebastián Betancur en su trabajo de tesis de grado para obtener el título de ingeniero de petróleos de la U.N. Sede Medellín. En él, analizó los principales modelos matemáticos que se usan en diferentes lugares del mundo para cuantificar la cantidad de petróleo que puede fluir en una exploración cuando hay presencia de arena.

“El objetivo era escoger los mejores modelos que predicen dicho grado de permeabilidad en la formación de crudos pesados con producción masiva de arenas, con el fin de obtener todo el recurso posible”, amplía el joven.

Según Betancur, cuando se trata de formaciones de este tipo de petróleo, conocido también como crudo extra pesado, es decir, que no fluye con facilidad, se cree comúnmente que es necesario hacer un control de la arena para que no se reduzca la producción.

Al respecto, el ingeniero de petróleos determinó que todos esos modelos se acoplan perfectamente a las condiciones de muchos escenarios de explotación en diferentes latitudes, pero advierte que no se puede utilizar uno en particular para todas las operaciones que se realizan en la extracción de petróleo con arena.

Por eso, asegura que es fundamental desarrollar herramientas especializadas que faciliten la predicción del comportamiento de los agujeros de gusano para lograr una producción adecuada y satisfactoria.

Los agujeros de gusano son los pequeños canales que se generan cuando se desprenden los granos de arena, estos inducen al aumento en la permeabilidad (capacidad de flujo en la roca).

“Es decir, entre más agujeros se produzcan, más alta será la permeabilidad, y por ende mayor la producción de petróleo”, explica Betancur.

No obstante, el problema radica en que estos orificios son muy erráticos, por lo cual se han construido modelos matemáticos que tratan de predecir hacia dónde se van a generar, qué longitud van a tener y cómo van a incidir en la producción del pozo.

El crudo es extraído entonces a través de una técnica de levantamiento artificial por medio de bombas que hacen las veces de pistones que succionan todo el petróleo.

Una vez en la superficie, este petróleo -que está mezclado con agua y arena- se separa de forma más sencilla con equipos especializados, obteniéndose así óptimos rendimientos.

El proceso de arenamiento masivo se empezó a implementar recientemente en países como China, Canadá y Venezuela pues ofrece mayores tasas de producción y de petróleo extraído. Asimismo incrementa los factores de recobro, es decir, lo máximo que se puede obtener del yacimiento.

En el caso de Colombia son pocas las experiencias que se conocen con el uso de este método. En 2014, durante la “Conferencia de crudos pesados de Latinoamérica y el Caribe” realizada en Medellín, un ingeniero colombiano presentó un artículo explicando un hallazgo en el que encontraron que al remover rápidamente la arena del yacimiento se aumentaron las tasas de producción.

“Esto da luces de que aquí en Colombia se dan las condiciones para su implementación”, añade el ingeniero de petróleos. No obstante,  advierte que para que este método se masifique, se requieren más estudios e investigaciones que permitan conocer en profundidad los beneficios e inconvenientes que podría tener la remoción de tanta arena del subsuelo. Las perforaciones se realizan en profundidades de entre tres y cinco kilómetros.

Para el desarrollo de su trabajo de investigación, Juan Sebastián Betancur, contó con la asesoría de los profesores Alejandra Arbeláez y Guillermo Alzate.

La Facultad de Minas de la Universidad Nacional Sede Medellín, con la colaboración de Colciencias, adelanta desde hace unos años, una serie de investigaciones centradas en el desarrollo de procesos innovadores para la extracción de petróleo en el país.